Una medición aislada no sirve para clasificar a nadie. Lo que sí sirve es una serie ordenada de mediciones hechas en casa, con un método concreto. En España se conoce como AMPA: automedida de la presión arterial.
El protocolo
Es lo bastante simple como para caber en cuatro líneas:
Durante 7 días (mínimo 3)
Mañana y noche, siempre a la misma hora
2 mediciones seguidas cada vez, separadas por 1–2 minutos
Se descarta el primer día y se promedia todo lo demás
Siete días con dos tomas dobles al día dan 28 mediciones, de las que se usan 24. Con esa media, y no con un número suelto, se decide si hay hipertensión.
Por qué se descarta el primer día
Porque casi siempre sale más alto. Es el aparato nuevo, la situación nueva, cierta expectación sobre el resultado. Al segundo día ese efecto se ha diluido en gran parte.
Es un descarte previsto por el protocolo, no una trampa para que salgan mejores números: si se incluyera, la media quedaría sistemáticamente sesgada hacia arriba en todo el mundo.
El umbral que se aplica
Y aquí está el punto que más se malinterpreta:
| Dónde se mide | Umbral de hipertensión |
|---|---|
| Consulta médica | 140/90 mmHg |
| Automedición en casa (media) | 135/85 mmHg |
| MAPA de 24 h (media) | 130/80 mmHg |
En casa la tensión sale más baja que en consulta, porque falta el efecto de la bata blanca. Por eso el listón se baja: 135/85 en casa equivale, en términos de riesgo, a 140/90 en consulta.
La consecuencia práctica: una media domiciliaria de 137/86 no está «casi bien porque no llega a 140». Está por encima del umbral que le corresponde.
Cómo se calcula la media
Se promedian por separado las sistólicas y las diastólicas de todas las mediciones válidas. No se mezclan y no se coge «la de en medio».
Un ejemplo con tres días útiles:
| Día | Mañana | Noche |
|---|---|---|
| 1 (descartado) | 148/92 · 145/90 | 141/88 · 139/87 |
| 2 | 138/86 · 135/84 | 134/85 · 132/83 |
| 3 | 136/85 · 133/83 | 135/84 · 131/82 |
| 4 | 137/86 · 134/84 | 133/83 · 130/81 |
La media de los días 2 a 4 sale aproximadamente en 134/84. Está por debajo de 135/85, así que no cumple criterio de hipertensión, pese a que la primera medición del día 1 fuera 148/92 y hubiera bastado para asustar a cualquiera.
Ese contraste es exactamente el motivo por el que existe el protocolo.
Cómo medir cada vez
El protocolo solo funciona si cada medición individual está bien hecha. En resumen: cinco minutos sentado en reposo, espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar, brazo sobre la mesa a la altura del corazón, manguito sobre la piel y del tamaño adecuado, y sin hablar. El detalle completo está aquí.
Cuándo hacer una serie
- Cuando le hayan encontrado la tensión alta en consulta y quieran confirmarlo.
- Antes de iniciar un tratamiento, para tener un punto de partida real.
- Unas semanas después de empezar o cambiar la medicación, para ver el efecto.
- Un par de veces al año si ya tiene hipertensión controlada.
- Si pertenece a algún grupo de riesgo de hipertensión enmascarada, aunque en consulta le salga bien.
Lo que no hay que hacer
No mida todos los días indefinidamente. Fuera de las series, la automedición continua no aporta información y sí genera ansiedad. La tensión oscila; midiendo a diario encontrará por fuerza días malos, se preocupará, y esa preocupación subirá la siguiente medición.
No repita hasta que salga un número que le guste. Es humano y arruina la serie. Anote todas las mediciones, incluidas las que no le convencen.
No cambie nada durante la serie. Ni de aparato, ni de brazo, ni de horario. Si el día 4 empieza a medir a otra hora, esos valores ya no son comparables con los anteriores.
Llevar el resultado a la consulta
Una hoja con las mediciones ordenadas por día y franja horaria vale mucho más que un número recordado de memoria, y ahorra tiempo de consulta.
Si guarda las mediciones en el diario de este sitio, se quedan en su dispositivo y puede imprimir directamente una hoja A4 ya rellenada, con la tabla de referencia incluida. También puede comprobar dónde cae su media antes de ir.